Cromo Duro Industrial

(Cilindros Hidráulicos y Neumáticos)

 

Dentro del sector ingenieril se destacan los avances y aportes realizados a las diversas técnicas de cromado, para sacar el mayor provecho de este elemento que otorga propiedades únicas para garantizar la funcionalidad y durabilidad de piezas que se encuentran en constante trabajo en condiciones diversas.

Normalmente, el espesor de recubrimiento de cromo es de aproximadamente 10-500μm (micras), con una microestructura  muy fina, conteniendo una cantidad muy pequeña de incursiones de óxido y microfisuras. [1]

Sin embargo, para que un recubrimiento en cromo sea duro sin ser frágil es menester, que se halle entre los 25-250µm de espesor. A estos valores se les denomina límites operacionales del cromo (antes del límite mínimo se considera un cromo blando y después del límite máximo se considera cromo duro frágil) y los valores contenidos son el rango operacional. Lo anterior es lo recomendado por las empresas que solicitan y proporcionan estos servicios.

En el sector minero, específicamente en las partes de los cilindros hidráulicos/neumáticos, se recuperan con esta técnica de gran aprovechamiento, ya que se obtienen a partir del principio de electrodeposición. Obteniendo consigo las siguientes características:

  • Óptima propiedad de deslizamiento, coeficiente de rozamiento sobre acero, ideal por el tipo de funcionamiento y trabajo del cilindro, sin considerar que sea de simple o doble efecto.
  • Mejora la capacidad de carga, es decir, alta resistencia a la presión.
  • Eleva la resistencia al desgaste y al rayado (siempre y cuando se garanticen durante el rectificado o maquinado las tolerancias máximas permisibles entre los elementos del cilindro).
  • Propiedad anticorrosiva: se puede alcanzar una óptima protección contra la corrosión. Lo anterior se constata cuando después de un largo periodo de funcionamiento de un cilindro se hayan sectores de la camisa oxidado, si esta no esta cromada, pero nunca se ven partes del vástago cromadas con oxidación.
  • Sin presencia de limitaciones dependiendo de la variedad de geometrías y dimensiones de los cilindros.
  • Bajo coeficiente de fricción implica en mayor vida útil. Coeficiente de fricción entre cromo-acero mucho menor que entre acero-acero.
  • Si después de un largo período de trabajo, la pieza cromada sufre problemas de desgaste, puede ser cromada nuevamente.

 

REFERENCIAS.

[1]   Z. Yang, «Alternatives to hard chromium» Karlstad, 2011.

 

 

 

Elaboró: Ing. Alberto Santamaría Molano
Malambo, Atlántico.

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